Cada 2 años, la revista RRHH Digital, celebra la entrega de premios a “Los + influyentes de los RRHH” reconociendo así a los profesionales, líderes y expertos que marcan tendencia y se convierten en inspiración en este sector, pilar fundamental de las empresas.
Y una vez más, Frutality no ha querido perderse esta gala y acompañar, no solo a los 10 ganadores de esta edición, sino también a aquellos que han recibido una mención especial por su labor.
Cada uno de ellos, recibirá una cesta de frutas por parte de Frutality, que esperamos disfruten tanto como su premio.
Desde Frutality siempre buscamos el detalle y la mejora constante para que cada empleado se sienta un ganador.
Ya hemos hablado en varias ocasiones de los esfuerzos de las empresas por el cuidado de sus empleados. Sin embargo, no es el único foco de atención de los últimos tiempos, ya que las empresas cada vez se preocupan más por el medioambiente, intentando crear espacios y oficinas lo más sostenibles y comprometidos con el planeta que sea posible.
¿Cómo podemos crear oficinas más sostenibles?
Lo ideal sería que todos los edificios fuesen sostenibles en cuanto a materiales de fabricación, técnicas de construcción y ubicación. Sin embargo, es posible implantar una serie de medidas para las oficinas desde las que trabajamos y ya están construidas de la manera estándar.
- Utilizar papel reciclado, incluso para presentaciones a clientes o materiales de marketing, lo que además nos aportará una mejor imagen
- Digitalización de la documentación, lo que no sólo se ahorrará papel, sino también espacio en nuestras oficinas
- Imprimir solo lo estrictamente necesario y cuando lo hagamos, mejor a doble cara
- Crear espacios específicos para el reciclado de los diferentes materiales
- Apagar las luces cuando no sean necesarias o cuando salgamos de alguna sala que va a quedar vacía
- Utilizar productos de limpieza no tóxicos, que evitan a la larga problemas de salud de los empleados
- Reutilizar todo lo que se pueda en lugar de tirar
- Eliminar envases de plástico desechables como los vasos o los palitos para remover el café
- Utilizar máquinas de café que no sean de cápsulas o bien usar cápsulas compostables
- Proporcionar botellas o tazas reutilizables a los empleados e instalar una fuente de agua en lugar de máquinas dispensadoras
- Sustituir los embalajes de plástico para las entregas a clientes por embalajes y envases biodegradables y compostables
- Mantener una temperatura estable en la oficina tanto en invierno como en verano
- Poner plantas en las oficinas: dan color, alegría, aportan humedad y ayudan a absorber parte de la radiación que emiten los aparatos electrónicos
- Promover todas las medidas implantadas entre los empleados

¿Qué ventajas supone una oficina más sostenible?
Trabajar en una oficina concienciada con el medio ambiente, más alegre a la vista, con más luz natural, una mejor ventilación y elementos menos nocivos y tóxicos para la salud, supone una serie de beneficios para las empresas y los empleados:
- Empleados más motivados
- Mejora de la salud física y mental de los empleados, lo que se traduce en una reducción del número de días por enfermedad
- Mejora del clima laboral
- Aumento de la productividad
- Ahorro de costes para la empresa
- Beneficios fiscales
- Generación de reputación

En Frutality estamos concienciados con el medio ambiente y creemos firmemente en el cambio hacia entornos más sostenibles. Muestra de ello son nuestros envases de fruta cortada y pelada compostables y los envases individuales de cartón y colectivos de crital de los frutos secos, así como nuestras cajas de madera reutilizables para la fruta.
Además, la fruta es comida real, que no necesita de ningún procesado para consumirse, con lo que no promueve ningún gasto energético para su fabricación, consumo y envasado.
El síndrome postvacacional, también conocido como la famosa depresión post vacacional, surge como su propio nombre indica, cuando el periodo vacacional termina y toca volver al trabajo y adaptarse a la rutina laboral, los horarios y la falta de tiempo libre y de calidad.
Se trata de un trastorno adaptativo con síntomas similares al estrés, debido a una ausencia más prolongada de lo habitual al ambiente laboral y las responsabilidades. Algunas veces, este proceso de adaptación puede resultar difícil o angustioso para el trabajador, llegando a afectar tanto psicológica como físicamente.
Aunque existe cierta controversia en cuanto a este síndrome, los expertos coinciden en que es más común en aquellos empleados con poca motivación laboral y una visión negativa de su trabajo y del entorno laboral.
Síntomas del síndrome postvacacional
Éstos pueden variar en intensidad y síntomas de un trabajador a otro en función de la personalidad, responsabilidades y estado anímico anterior al periodo vacacional, siendo los más comunes:
- Depresión
- Ansiedad
- Apatía
- Falta de energía
- Decaimiento
- Malestar general
- Cambios de humor
- Bajo estado de ánimo
- Palpitaciones o taquicardias
- Sudoración
- Sensación de hastío
- Falta de aire
- Dolor de cabeza
- Molestias digestivas
- Falta de concentración
- Desmotivación
- Percepción de no ser capaz de adaptarse nuevamente al entorno laboral
Estos síntomas pueden durar desde un par de días hasta 2 ó 3 semanas sin afectar en mayor medida a la salud de los empleados a largo plazo.

Cómo superarlo
Para centrarse lo más rápidamente posible y volver a nuestro estado anímico habitual, podemos recurrir a una serie de pautas:
- Centrarse en los aspectos positivos de volver a la rutina de la oficina
- Dejar a un lado los pensamientos negativos sobre la vuelta al trabajo
- Buscar actividades que nos motiven fuera del entorno laboral o retomar las aficiones o actividades que nos ayudan a sentirnos mejor
- Practicar deporte y buscar tiempo para uno mismo
- Hacer planes ayuda a centrarse en nuevos proyectos e ilusiones
- Dejar el trabajo para la oficina
- Reconectar con los compañeros de trabajo
- Utilizar las pausas o la comida para desconectar
- Comer sano, incluyendo mucha fruta
Cómo prevenir el síndrome postvacacional
- No regresar justo el día anterior de la vuelta al trabajo, volver unos días antes para preparar la vuelta a la rutina y organizarnos de una manera más relajada
- Ir adaptando poco a poco los horarios, para que no cueste tanto volver a madrugar
- Tomarse lo más relajadamente posible la vuelta a las responsabilidades, tomando conciencia del trabajo pendiente, los proyectos, poniéndonos al día y empezando con las tareas que nos resultan más gratas y agradables
- Retomar lo antes posible las actividades extralaborales que nos resulten agradables, adaptándolas así a la nueva rutina

Los trabajadores más propensos a sufrir este trastorno suelen ser aquellos que disfrutan de vacaciones más largas, con menor resistencia a la frustración, los que no disfrutan de un ambiente laboral agradable, no encuentran ninguna motivación en su trabajo, se sienten poco valorados o involucrados en la compañía y aquellos con mala relación con sus compañeros y sus jefes. Además, es más frecuente su aparición en mujeres que en hombres, ya que, según el Instituto Nacional de Estadística Español, las mujeres se ocupan más del cuidado de los hijos y de las tareas domésticas, además de sus trabajos fuera de casa. También dependerá del tipo de empleado que se sea o de los que estemos rodeados y por supuesto de la personalidad de cada uno.
Lo más habitual suele ser experimentar cuadros de fatiga y estrés vinculados a la vuelta al trabajo, sin mayores repercusiones.
Pero si tenemos algo claro en Frutality, es que queremos hacerte la vuelta al trabajo más llevadera y llenarte de vitaminas, porque, además, está demostrado que comer sano, ayuda a evitar este tipo de patologías y otras muchas relacionadas con el entorno laboral. Comer fruta fresca en la oficina te hará más feliz en cualquier época del año.
Existen multitud de tipos de empleado y cada uno tiene sus particularidades. En nuestro paso estos años por tantas empresas hemos detectado que casi siempre hay ciertos perfiles que conllevan una determinada personalidad y rasgos de carácter comunes, de manera independiente al sector en el que desempeñen su profesión.
La relación con los compañeros de trabajo es una de las grandes fuentes de motivación para acudir al lugar de empleo y realizar una buena labor profesional. No solo eso, sino que distintos estudios han demostrado que la relación entre trabajadores, en el caso de ser positiva, actúa como amortiguador para reducir el estrés.
La relación entre compañeros afecta a la salud laboral y al rendimiento, ya sea para bien o para mal. En las empresas por las que pasamos nos daremos cuenta de que siempre hay gente buena que nos ayudará pero, en ocasiones, nos podemos encontrar con gente gente que intoxica el buen ambiente afectando a todo el equipo.
Hemos hecho un resumen con algunos de los perfiles más repetidos en el mundo profesional. Veamos las particularidades de cada uno de ellos:
Empleado tóxico
Los trabajadores tóxicos, también llamados conflictivos, son aquellos que hacen que los conflictos se expandan, tienen continuos roces con los demás compañeros, son criticones, e incluso pueden creerse los jefes pese a no tener ningún poder.

Las motivaciones de este tipo de empleado pueden ser diversas y en ocasiones, hasta pueden llevar razón en alguna de sus pretensiones. Sin embargo, la gestión de las emociones y el saber relativizar los problemas no está entre sus cualidades.
Derrotistas
En el trabajo, igual que en la vida, podremos cruzarnos con personas que tengan distintas maneras de ver la vida y distintas actitudes frente a ésta. Generalmente, este tipo de personas son iguales en el trabajo y fuera de él. En ocasiones podemos encontrarnos con personas derrotistas, que tienen una baja percepción de autoeficacia en lo que hacen.
La autoconfianza baja repercute en la calidad y cantidad del trabajo que desarrolla y en las diferentes relaciones que tiene con los distintos actores que participan en su mundo laboral: jefes, compañeros y clientes.
El derrotista no verá posible cumplir plazos, ejecutar lo que se le ha encomendado, conseguir el cliente o cerrar la venta. Necesitan un aporte extra de energía por tu parte, que a veces simplemente, no nos interesa cubrir.
Perfeccionista
Otro tipo de empleado que podemos encontrar y cuyo comportamiento puede tener repercusiones en la efectividad y eficiencia de su trabajo, es el trabajador perfeccionista. Hacer las cosas bien es bueno, porque las empresas desean tener trabajadores eficientes y productivos.
Pero el trabajador perfeccionista es aquel que se lleva el trabajo a casa y nunca está contento con lo que hace, afectando a su salud laboral y llegando a provocar estrés y ansiedad. Aunque muchos piensen que ser perfeccionista es bueno, este tipo de empleado puede llegar a frustrarse rápidamente porque siempre ve imperfecciones incluso cuando las cosas marchan bien.

Despistado
¿Tienes compañeros que son poco metódicos y pueden llegar a ser despistados y olvidadizos? Estos trabajadores pueden causar problemas o añadir más trabajo a otros empleados por su incompetencia. Generalmente, puede ser causa de organización, de motivación o incluso del síndrome de aburrimiento en el trabajo, lo que se conoce como burnout.
En general, este tipo de empleado puede ser buen compañero y empatizar con el resto, pero sus torpezas pueden acabar dañando el buen ambiente laboral. Si la cosa se pone muy seria quizá sea recomendable hablar con él desde el respeto para hacerle ver sus fallos dentro de la estructura general de trabajo.
Lento
Por otro lado, puede haber tipos de empleados que entorpezcan el trabajo de sus compañeros por ser lentos y no tener las tareas acabadas a tiempo. Esto también puede ser causa de una mala organización, de falta de motivación o que no saben hacer bien su trabajo. Puede ser un error en la selección de personal o que tenga algún problema personal o de salud. En estos casos, aplicar la lógica y medir bien los tiempos que excede. Así podrá entender mejor lo que hace mal y ponerle solución.
Cotilla
El compañero tóxico suele tener una mala intención y desestabilizar el ambiente laboral. Y, sin una mala intención de fondo, en ocasiones, podemos encontrarnos con el trabajador cotilla. Éste es un tipo de empleado que siempre se mete donde no le llaman y está más pendiente de averiguar qué ocurre en la vida personal de sus compañeros que de realizar su trabajo correctamente.
Si el cotilla es además malo, tendremos un compañero tóxico- cotilla con el que tendremos que tener bastante cuidado ;)
El empleado ideal
Se trata de un tipo de empleado que está motivado y sienten lealtad y empatía con los valores de la empresa. Está comprometido con su trabajo y con su equipo. Hace bien sus tareas, entrega en tiempo y ayuda al resto si le necesitan. Tiene buen carácter y sabe reconocer los conflictos. Es proactivo y se adelanta a los problemas, saber coordinar al resto. Encima baila bien, es atractivo/a y buena gente. No se le puede pedir más.
Nosotros estamos convencidos de que cualquier tipo de empleado estará un poco más contento si todos los días tiene fruta fresca en la oficina. Además, el momento de tomar la fruta puede ser un marco perfecto para limar asperezas, compartir cosas personales o mejorar el clima laboral. Garantizado.
La metodología de trabajo está tomando cada vez más impulso en el mundo empresarial. Ya no vale con trabajar mucho y muchas horas, ahora queremos trabajar con cabeza y optimizar nuestro tiempo y recursos. Disponemos de herramientas que nos ayudan a organizar tareas, trabajar a distancia, medir resultados y ofrecer soluciones innovadoras. Parece fácil ¿verdad?
La realidad es que adoptar estas nuevas maneras de trabajar está dando verdaderos dolores de cabeza a responsables de equipos, CEO y empresarios que quieren ver a su equipo trabajar a máximo rendimiento sin perder la vida por el camino.
Empresas fresh
Te estarás preguntando ¿eso de empresas fresh de qué va? Muy sencillo. Para nosotros una empresa fresh es aquella que se preocupa de sus empleados. Es una compañía involucrada en la calidad de vida de su plantilla, con una visión amplia de lo que significa formar parte de un equipo y que no duda en implementar soluciones valientes en su día a día si con ello consiguen mejorar procesos, recursos y ánimo de sus empleados.
Para conseguir todo esto, que no es poco, este tipo de empresas buscan constantemente nuevas metodologías de trabajo que ayuden a acelerar procesos y sean útiles para alcanzar objetivos. Dotar a tu equipo de este tipo de herramientas consigue de manera paralela mejorar internamente y esto desemboca inevitablemente en una mejora de la calidad de vida del empleado.
Transformación digital y equipos
A día de hoy, la transformación digital es un concepto del que se habla en numerosos foros empresariales. La conciencia en torno a que ya no se puede trabajar de la manera en cómo veníamos haciendo hasta ahora ha calado en los consejos de administración de empresas y en despachos directivos.

Ya no se trata sólo de actualizar sistemas o implementar nuevos softwares. Es una verdadera revolución en las metodologías de trabajo, que inspira a cambiar esquemas mentales, procesos internos, perfiles profesionales y hasta en la manera de hacer negocios.
Inspirar, involucrar a la plantilla, tener una política de recursos humanos clara y accesible, generar contenidos internos que vayan un paso más allá como puede ser la formación, etc forman parte de una nueva visión del entorno laboral. Sin embargo, todo esto no tendría sentido sin nuevas maneras de ejecutar el trabajo en un mundo digital y deslocalizado como es el actual.
Nuevas metodologías de trabajo
Trabajar en la nube. Software recomendado Google Drive
Ha sido una verdadera revolución que ha traído el mundo digital y que la gran mayoría de empresas de distinto tipo y tamaño están adoptando de manera masiva.
Trabajar en la nube ha traído numerosos beneficios internos, ya que ahora puedes trabajar desde cualquier punto del mundo y acceder a archivos de importancia conectando tu ordenador a internet. Archivos ordenados, comunes, accesibles y con la posibilidad de trabajar de manera colaborativa en tiempo real. Señores de Google, realmente dieron en el clavo al diseñar este sistema ;)
Metodologías de trabajo ágiles
El trabajo en equipo se ha convertido en una de las habilidades fundamentales más reclamadas por las empresas en la actualidad. Se ha dejado de lado la concepción del trabajo individual y las metodologías ágiles surgen precisamente en este contexto para buscar una comunicación más fluida entre las partes del equipo.
Dentro de estas metodologías de trabajo destacan tres:
Lean Software recomendado Slack
Esta metodología fue impulsada por el director de Toyota, Taiichi Ono. Se basa en la filosofía kaizen, que se fundamenta en la búsqueda de la mejora continua. Su objetivo es asegurar la entrega de un producto de máximo valor utilizando los recursos mínimos posibles. Con esta metodología cada miembro del proceso de producción asume responsabilidades y tiene la capacidad de tomar decisiones, lo que hace que su motivación sea mayor.

Scrum Software recomendado Asana
Se utiliza principalmente en proyectos de desarrollo y programación. Este tipo de proyectos se construían en lo que se denominaba cascada, cerrando etapas de trabajo hasta llegar al producto final. Si se cometía un error en el proceso se entregaba un producto fallido con alto coste. Con esta metodología se itera, es decir, se van cerrando etapas de producto y se validan, para llegar al final del proceso con un producto de alta calidad y completamente ajustado al objetivo.
Kanban Software recomendado Trello
Consiste en separar tareas en tres bloques principales: Para hacer (To Do), En proceso (Process) y Hecho (Done). De esta manera la planificación es muy sencilla y se puede analizar fácilmente el ritmo de una tarea en concreto. Es una metodología de trabajo muy visual y relativamente fácil de adoptar de manera interna. Aunque inicialmente se centra en proyectos de desarrollo, ha ido ganando adeptos en todo tipo de sectores.
Esperamos que este resumen te haya sido útil. Creemos firmemente que las nuevas metodologías de trabajo han venido para quedarse y son beneficiosas para empresas y empleados. Si a eso, le sumas fruta fresca en la oficina todos los días, seguro que la calidad de vida, el compañerismo y las sonrisas (incluso en horas de trabajo) serán cada vez más frecuentes.
El coaching organizacional tiene como objetivo transformar a las organizaciones a través de sus empleados para conseguir que expandan su potencial y obtengan los resultados deseados por la compañía.
Contado así parece muy fácil. Decidimos que queremos cambiar la organización interna de una compañía, hacemos cuatro cambios et voilá! Pero no, la realidad es muchísimo más compleja, como ocurre casi siempre con las cosas importantes.
Hacemos un repaso de las características de esta disciplina que está ayudando a muchas grandes empresas (y no tan grandes) a abordar sus problemas y enfocarse en la resolución de los mismos para alcanzar nuevas cotas de dinamismo y felicidad en el trabajo.
¿Qué es exactamente el Coaching Organizacional?
En primer lugar y como ya decíamos al principio, el coaching organizacional se enfoca en transformar las compañías internamente a través de sus empleados. En esta primera fase el coach o coachs se centran en la observación de los equipos y dinámicas para determinar los principales problemas de la estructura organizacional, ya sea a nivel individual o entre equipos de trabajo.

Por otra parte, se analizan también los comportamientos del equipo directivo y les ayudan a entender realidades que a veces no están viendo. En muchas ocasiones, parte del problema radica en que el día a día del empleado no coincide con el del mando superior, generando discrepancias y rencores tóxicos que obstaculizan el buen funcionamiento de la empresa.
El coach les proporciona la información y el entrenamiento adecuados para que puedan desarrollar cada competencia, reflexionar de forma consecuente, cambiar hábitos negativos y reforzar su papel de líder.
Beneficios del Coach Organizacional
Cambios micro
Este proceso de transformación, parte de la idea de que cuando un individuo cambia dentro de la organización, se impacta el medio que lo rodea, poniendo en movimiento cambios de carácter micro que se trasladan a un nivel macro.
Podríamos hacer un paralelismo con el efecto Mariposa, en el que un pequeño cambio individual puede afectar a niveles mucho más elevados.

Liderazgo
El coach organizacional trabaja de la mano de los directivos para ayudarles a desarrollar su liderazgo a través de estrategias que les permitan ejercerlo de una manera consciente, asertiva y colaborativa. Asimismo capacita para la identificación del talento y la capacidad de delegar y asignar tareas.
Comunicación
Uno de los grandes problemas que aquejan a las compañías es la falta de fluidez y comunicación interdepartamental. Sin duda, este es uno de los problemas que este tipo de coaching se centra en resolver. Definir competencias por departamento y establecer líneas de comunicación adecuadas ayuda a que las empresas sean más efectivas y estén alineadas en objetivos.
Clima organizacional
¿Por qué existen compañías tóxicas? Esa debería ser la pregunta a responder cuando se trata de hacer coaching organizacional. Los profesionales de esta materia se centran en limpiar el clima laboral, establecer tareas objetivas que reduzcan en lo posible las jornadas laborales y alinear los valores personales de la plantilla con los de la compañía.
People o los nuevos RR.HH

Los departamentos de Recursos Humanos son los responsables de que este tipo de iniciativas estén llegando al mundo de la empresa. Conscientes de que la competitividad de las compañías depende en gran medida de que sus empleados estén a gusto y vistan la camiseta del equipo, han ido cambiando gradualmente su papel más bien pasivo en el conjunto de las organizaciones, por un papel activo en la transformación efectiva de la vida de los empleados.
Para empresas como Frutality, ha sido vital el hecho de que estos equipos desarrollen estrategias de retención y felicidad para el talento. Pequeños cambios como tener fruta fresca en la oficina, han permitido que las empresas refuercen su compromiso con el empleado generando un clima laboral más proactivo, menos viciado y con un mensaje de fondo muy importante: “Nos importas”. El empleado lo sabe, lo percibe y por tanto, trabaja en un clima mucho más distendido.
La falta de motivación en entornos laborales es un problema que afecta a un sinfín de compañías. La falta de objetivos, de plan de carrera, de alicientes o retos en el día a día puede acabar mermando la eficacia y rendimiento de la plantilla y como consecuencia, la competitividad de la empresa decae.
Te contamos algunas de las estrategias que han puesto en marcha empresas top para mejorar la motivación de sus empleados.
Teletrabajo o trabajo sin horarios

Existe una corriente cada vez más habitual en empresas, especialmente de carácter tecnológico, de ofrecer la posibilidad de teletrabajar uno o dos días de la semana. Con estas iniciativas se pretende flexibilizar las rígidas normas habituales y favorecer la autonomía del trabajador en pos de su autogestión y responsabilidad sobre su área de trabajo. En relación a esto, las opiniones están divididas ya que no todo el mundo ve en esta alternativa una solución al problema de la falta de motivación.
Ya en 2008 Iberdrola probó a instaurar la jornada reducida de 8 a 15 horas para sus nueve mil trabajadores. Seis años después, el director de Recursos Humanos que había estado al frente de la decisión hablaba de un aumento de la productividad, una reducción del 20% de absentismo laboral y un 15% menos de accidentes laborales. En resumen, tras esta experiencia, se había conseguido que los trabajadores estuvieran más contentos y motivados.
La idea es concentrar las horas de trabajo al máximo y evitar desayunos interminables, mirar las redes sociales en horas de trabajo, perder tiempo innecesariamente y concentrarse en lo importante, ya que hay que sacar todo el trabajo en siete horas. Puedes leer el artículo completo en este enlace.
Premiar los logros en el desempeño

Otro de los factores que propician la falta de motivación es no obtener reconocimiento por parte de los cargos superiores cuando el desempeño del trabajo ha sido excelente. A esto podríamos añadir la falta de un plan de carrera o la posibilidad de promoción interna.
En algunos departamentos de recursos humanos se está empezando a pensar en estrategias de reconocimiento o gamificación, a través de los cuales, se definen objetivos para la plantilla. Tener objetivos claros a cumplir puede ayudar, sin duda, a que desempeñemos mejor nuestras tareas y más si sabemos que podemos optar a un premio (un viaje, dinero en metálico, un regalo o fruta fresca en la oficina, por ejemplo).
Entornos tóxicos
Cuando se forma un equipo de alto rendimiento suele haber buena sintonía y eso hace que se mantenga un alto nivel de excelencia en el trabajo. Todos están completamente enfocados en sus tareas y alineados en la consecución de los objetivos comunes. Se propicia que no haya falta de motivación, ya que si uno falla los demás bajan el nivel.
Sin embargo, los equipos tóxicos no funcionan bien. Hay enfados, resentimientos y malas contestaciones que acaban por minar el clima laboral y desembocan en un nivel bajo en resultados.
Muchas veces esto es consecuencia de un liderazgo deficiente, excesivamente controlador, que desconfía de su equipo, que discrimina entre unos miembros del equipo y otros… Todas estas actitudes se pueden solucionar con estrategias de conciliación, teambuilding, coaching para directivos o empleados o una política clara de comunicación interna.
Falta de políticas de retención del talento
Afortunadamente cada vez hay más empresas que desarrollan políticas específicas de apoyo y retención del talento. Muchas de sus acciones están destinadas a completar la pesada carga de trabajo con una filosofía de empresa abierta, cercana e inspiradora. Y por supuesto, uno de sus principales objetivos es tener empleados altamente motivados.
Para conseguirlo generan, entre otras cosas:
- Una comunicación clara con la plantilla
- Una política de beneficios sociales como por ejemplo, seguro médico.
- Medidas de conciliación y flexibilidad horaria
- Una postura cercana que permita solucionar problemas de los empleados
- Formación continua y eventos del sector
- Una evaluación del desempeño continua
- Fruta fresca en la oficina gratis todos los días
Fruta fresca, la punta del iceberg
Puede parecer una moda pasajera, pero sin duda, el ofrecer fruta fresca a los empleados es una de las estrategias más visibles en las empresas que de verdad se preocupan por sus plantillas. Esto es solo la punta del iceberg, porque normalmente hay un enfoque detrás de verdadero cuidado al empleado que va mucho más allá. Nosotros, como profesionales en las soluciones de fruta para oficinas y centros de trabajo, estamos orgullosos de poder poner nuestro granito de arena en este nuevo mundo empresarial.