El absentismo laboral se ha convertido en uno de los grandes retos de las empresas españolas. Las cifras están cerca de máximos históricos, y su impacto va mucho más allá de las horas no trabajadas: afecta a la productividad, a la organización de los equipos y al clima. La buena noticia es que, con las medidas adecuadas, se puede reducir.
En esta guía completa verás qué es el absentismo laboral, qué tipos existen, cuáles son sus causas, cuánto cuesta, cómo se calcula la tasa y, sobre todo, cómo reducirlo de forma eficaz y sostenible.
En resumen
- El absentismo laboral es la ausencia del puesto de trabajo durante la jornada prevista, justificada o no.
- En España está cerca de máximos históricos: cerró 2025 en torno al 7 % de las horas pactadas.
- Sus causas son múltiples: salud, estrés, desmotivación, mal clima y malas condiciones de trabajo.
- Su coste para las empresas se cuenta por miles de millones de euros al año.
- Se reduce cuidando la salud y el bienestar del equipo, el clima y las condiciones, y midiendo con datos.
¿Qué es el absentismo laboral?
El absentismo laboral es la ausencia de una persona de su puesto de trabajo durante la jornada que tenía prevista, ya sea de forma justificada (por ejemplo, una baja médica) o injustificada. Es un indicador clave de la salud de una organización, porque un absentismo elevado suele reflejar problemas de fondo: de salud, de condiciones de trabajo o de motivación.
Tipos de absentismo laboral
Conviene distinguir varios tipos, porque cada uno se aborda de forma distinta:
- Absentismo justificado: ausencias amparadas por una causa reconocida, como una baja médica (incapacidad temporal), permisos o deberes legales.
- Absentismo injustificado: ausencias sin justificación válida, que suelen estar más ligadas a la desmotivación o al mal clima.
- Presentismo: estar en el puesto pero sin rendir (por enfermedad, agotamiento o desmotivación). No es una ausencia física, pero también resta.
¿Cuáles son las causas del absentismo laboral?
El absentismo casi nunca tiene una única causa. Estas son las más frecuentes:
- Problemas de salud: enfermedades comunes, dolencias musculoesqueléticas (muy ligadas a la ergonomía) y hábitos poco saludables.
- Estrés y salud mental: la ansiedad, el agotamiento y el cansancio mental son causas crecientes de baja.
- Desmotivación y mal clima: la falta de reconocimiento o un ambiente tóxico disparan las ausencias.
- Condiciones de trabajo: malas posturas, entornos poco cuidados o cargas excesivas.
- Falta de conciliación: la dificultad para equilibrar trabajo y vida personal.
¿Cuánto cuesta el absentismo laboral?
El coste del absentismo laboral es enorme, y va en aumento. Según Randstad Research, a partir de datos del INE, el absentismo cerró 2025 en el 7,1 % de las horas pactadas, cerca de máximos históricos, con alrededor de 1,6 millones de personas ausentes de media cada día. Puedes consultar el detalle en su informe de absentismo laboral. Otros estudios, como el del Adecco Group Institute sobre empresa saludable y gestión del absentismo, elevan la tasa aún más.
En términos económicos, distintos informes cifran el coste directo del absentismo para las empresas españolas en más de 12.000 millones de euros al año. A eso se suman la pérdida de productividad, los costes de sustituir al personal y la sobrecarga que recae sobre el resto del equipo.
Cómo calcular la tasa de absentismo laboral
La tasa de absentismo se calcula con una fórmula sencilla, que relaciona las horas perdidas con las previstas:
Tasa de absentismo (%) = (horas no trabajadas ÷ horas pactadas) × 100
Por ejemplo, si en un mes se pactaron 1.600 horas de trabajo y se perdieron 80 por ausencias, la tasa de absentismo sería del 5 %. Medirla de forma periódica permite detectar problemas a tiempo y comprobar si las medidas que se aplican funcionan.
Cómo reducir el absentismo laboral
Reducir el absentismo no consiste en controlar más, sino en cuidar mejor. Estas son las palancas más eficaces.
Cuida la salud y el bienestar del equipo
Buena parte del absentismo tiene que ver con la salud, así que prevenir es la mejor inversión. Promover hábitos saludables, cuidar la ergonomía, facilitar una buena alimentación e hidratación y apostar por el bienestar laboral reduce las bajas relacionadas con la salud física y mental.
Mejora el clima y la motivación
Las personas faltan menos allí donde se sienten valoradas. El reconocimiento, un buen ambiente y un propósito claro aumentan el compromiso y reducen el absentismo injustificado.
Revisa las condiciones y la carga de trabajo
Cargas realistas, prevención de riesgos, flexibilidad y una buena organización del trabajo evitan que el equipo se agote. Una buena gestión del día a día es también una medida contra el absentismo.
Mide y haz seguimiento
Sin datos no se puede mejorar. Calcular la tasa, analizar las causas y hacer seguimiento permite actuar sobre lo que de verdad está provocando las ausencias, en lugar de sobre suposiciones.
Causas del absentismo y cómo abordarlas
| Causa | Cómo abordarla |
|---|---|
| Salud y hábitos | Promover salud, ergonomía, alimentación e hidratación |
| Estrés y salud mental | Cargas realistas, desconexión y apoyo psicológico |
| Desmotivación y clima | Reconocimiento, buen ambiente y propósito |
| Condiciones de trabajo | Ergonomía, prevención de riesgos y buena organización |
| Falta de conciliación | Flexibilidad horaria y teletrabajo cuando sea posible |
El papel de la empresa y la prevención
La empresa tiene un papel decisivo: la mayoría de las causas del absentismo se pueden prevenir. Invertir en prevención de riesgos, en salud y en un buen entorno de trabajo no es un gasto, sino una forma de reducir las ausencias y sus costes. Para orientar estas acciones, el INSST impulsa la Red Española de Empresas Saludables, con buenas prácticas de promoción de la salud en el trabajo que ayudan a prevenir el absentismo.
Consejo Frutality
No esperes a que suba el absentismo para actuar. Los pequeños gestos de salud del día a día, como tener fruta fresca disponible en la oficina, son prevención pura: cuidan la salud del equipo y mandan el mensaje de que la empresa se ocupa de las personas.
¿Por qué funciona? Prevenir sale mucho más barato que sustituir. Cuidar la salud y el ánimo reduce las bajas antes de que aparezcan. 🍎
Preguntas frecuentes
¿Qué es el absentismo laboral?
Es la ausencia de una persona de su puesto de trabajo durante la jornada prevista, ya sea justificada (como una baja médica) o injustificada. Es un indicador clave del estado de una organización.
¿Cuáles son las principales causas del absentismo laboral?
Los problemas de salud, el estrés y la salud mental, la desmotivación y el mal clima, unas malas condiciones de trabajo y la falta de conciliación. Casi nunca hay una única causa.
¿Cómo se calcula la tasa de absentismo laboral?
Con la fórmula: horas no trabajadas dividido entre horas pactadas, multiplicado por cien. El resultado es el porcentaje de horas perdidas por ausencias.
¿Cuánto cuesta el absentismo laboral a las empresas?
El coste directo para las empresas españolas se cifra en más de 12.000 millones de euros al año, a los que se suman la pérdida de productividad y los costes de sustitución del personal.
¿Cómo se puede reducir el absentismo laboral?
Cuidando la salud y el bienestar del equipo, mejorando el clima y la motivación, revisando las condiciones y la carga de trabajo, y midiendo la tasa para actuar sobre las causas reales.
Prevenir el absentismo empieza por cuidar la salud del equipo
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La vuelta a la oficina es un momento clave para el bienestar del equipo. Después de las vacaciones, retomar la rutina cuesta, y un entorno bien preparado marca la diferencia entre un arranque cuesta arriba y una reincorporación con energía. La buena noticia es que preparar un entorno de trabajo más saludable no requiere grandes inversiones, sino cuidar unos cuantos detalles con antelación.
En esta guía verás por qué conviene cuidar la vuelta a la oficina, cómo preparar el espacio y los hábitos, y qué puede hacer la empresa para que la reincorporación sea más llevadera y saludable.
En resumen
- La vuelta a la oficina afecta al ánimo, la concentración y la energía del equipo durante los primeros días.
- El síndrome postvacacional es transitorio, pero conviene facilitar una reincorporación gradual.
- Un entorno de trabajo saludable combina espacio físico, hábitos, buen ritmo y un buen clima.
- Preparar el espacio y recuperar hábitos saludables (alimentación, hidratación, pausas) ayuda a arrancar mejor.
- La empresa tiene un papel clave: organizar la vuelta con cabeza y cuidar los detalles del día a día.
¿Por qué es importante cuidar la vuelta a la oficina?
Los primeros días tras las vacaciones suelen venir acompañados de cansancio, menor concentración y una motivación algo más baja. Es normal: el cuerpo y la mente necesitan readaptarse a los horarios y a la rutina. Cuidar ese momento no es un detalle menor, porque influye en cómo arranca todo el trimestre y en el bienestar general del equipo.
El síndrome postvacacional, un reto de septiembre
El síndrome postvacacional es el conjunto de molestias físicas y emocionales que aparecen al reincorporarse al trabajo tras un periodo de descanso. No se considera un trastorno clínico y es transitorio, pero puede afectar al rendimiento. Según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, afecta a alrededor del 15 % de los adultos, y suele resolverse en un plazo de entre unos días y dos semanas. Puedes ampliar información en esta guía de la Clínica Universidad de Navarra sobre el síndrome postvacacional. Si los síntomas son intensos o se prolongan mucho más en el tiempo, lo más sensato es consultarlo con un profesional de la salud.
Cómo preparar un entorno de trabajo más saludable
Un entorno de trabajo saludable no es solo un espacio bonito: es un lugar que cuida la salud física y mental de quienes trabajan en él. Estas son las cuatro áreas en las que conviene fijarse antes y durante la vuelta.
Prepara el espacio físico
Antes del primer día, dedica un momento a revisar los puestos de trabajo. Comprueba la ergonomía (silla, altura del monitor, iluminación), ventila y limpia los espacios, y ordena las zonas comunes. Un espacio cuidado, con buena luz y aire renovado, ayuda a arrancar con mejor ánimo. Lo desarrollamos en nuestra guía sobre ergonomía, descansos y alimentación.
Recupera los hábitos saludables
En vacaciones es fácil perder las rutinas. La vuelta es un buen momento para recuperarlas: comidas equilibradas, buena hidratación y snacks saludables a mano en lugar del picoteo de máquina. Tener alimentación saludable y una buena hidratación en la oficina ayuda a mantener la energía estable justo cuando más cuesta concentrarse.
Organiza una vuelta gradual
Reincorporarse de golpe a un mar de tareas es la receta perfecta para el agobio. Si es posible, planifica una vuelta progresiva: ordena la agenda, establece prioridades realistas y evita saturar los primeros días de reuniones. Recuperar poco a poco el ritmo previene el cansancio mental y ayuda a sostener la productividad del equipo.
Cuida el ánimo y el clima del equipo
La vuelta también es reencuentro. Dedicar un rato a ponerse al día, reconocer el trabajo y crear un buen ambiente hace que volver sea más agradable. El componente emocional es tan importante como el físico, y un buen clima es una de las mejores defensas frente al bajón de los primeros días.
Acciones para una vuelta a la oficina más saludable
Este es un resumen práctico, por áreas, de lo que conviene preparar para que la reincorporación sea más llevadera:
| Área | Cómo prepararla para una vuelta más saludable |
|---|---|
| Espacio físico | Revisar ergonomía, orden, luz y ventilación antes del primer día |
| Alimentación | Retomar comidas equilibradas, fruta fresca a mano y buena hidratación |
| Ritmo | Volver de forma gradual, con prioridades claras y sin saturar la agenda |
| Ánimo | Cuidar el reencuentro del equipo y fomentar un buen clima |
| Descanso | Recuperar horarios de sueño y respetar las pausas durante la jornada |
El papel de la empresa en la vuelta a la oficina
Buena parte de una vuelta saludable depende de cómo la organice la empresa. Planificar cargas realistas para los primeros días, cuidar el entorno físico, ofrecer opciones saludables y respetar los ritmos ayuda a que el equipo se reincorpore con mejor energía. Preparar un entorno de trabajo saludable forma parte de una estrategia más amplia de bienestar laboral, y contribuye además a reducir el absentismo de los primeros días.
Para orientar estas acciones, hay marcos de referencia útiles, como la Red Española de Empresas Saludables del INSST o las recomendaciones de la OMS sobre salud mental en el trabajo.
Consejo Frutality
Recibe al equipo el primer día con algo que apetezca: una buena selección de fruta fresca de temporada esperando en la oficina. Es un detalle pequeño que convierte la vuelta en algo un poco más agradable.
¿Por qué funciona? Manda el mensaje de que la empresa cuida, aporta energía natural para los primeros días y ayuda a recuperar hábitos saludables desde el minuto uno. 🍎
Preguntas frecuentes
¿Qué es el síndrome postvacacional?
Es el conjunto de molestias físicas y emocionales (cansancio, desmotivación, dificultad para concentrarse) que aparecen al volver al trabajo tras las vacaciones. No es un trastorno clínico y suele ser transitorio.
¿Cuánto dura el síndrome postvacacional?
Habitualmente entre unos pocos días y dos semanas, el tiempo que el cuerpo y la mente necesitan para readaptarse a la rutina. Si se prolonga mucho más o es muy intenso, conviene consultar con un profesional.
¿Cómo preparar la vuelta a la oficina?
Revisando el espacio físico (ergonomía, orden, luz y ventilación), recuperando hábitos saludables, organizando una vuelta gradual con prioridades claras y cuidando el ánimo y el clima del equipo.
¿Qué es un entorno de trabajo saludable?
Es un lugar de trabajo que protege y promueve la salud física y mental de las personas: buena ergonomía, ambiente cuidado, hábitos saludables al alcance, cargas razonables y un buen clima.
¿Qué puede hacer la empresa para facilitar la vuelta a la oficina?
Planificar cargas realistas los primeros días, preparar el entorno físico, ofrecer opciones saludables como fruta fresca, respetar los ritmos y cuidar la comunicación y el reencuentro del equipo.
Que la vuelta a la oficina sepa mejor
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Los equipos que mejor rinden no lo hacen por echar más horas, sino por trabajar en mejores condiciones. Y esas condiciones se sostienen sobre tres pilares que, combinados, marcan la diferencia: la ergonomía, los descansos y la alimentación. Cuidar solo uno ayuda; cuidar los tres a la vez es la verdadera fórmula del rendimiento sostenible.
En esta guía completa verás cómo montar un puesto de trabajo ergonómico paso a paso, cómo organizar los descansos para que sumen (y no resten) y qué papel juega la alimentación en la energía y la concentración del equipo. Son cambios sencillos, casi siempre de bajo coste, con un impacto directo en el rendimiento y el bienestar.
En resumen
- La ergonomía, los descansos y la alimentación forman la base del rendimiento de un equipo.
- Un puesto de trabajo ergonómico previene molestias y fatiga y mejora la concentración.
- Los descansos breves y frecuentes recuperan la atención; no son tiempo perdido.
- Una buena alimentación e hidratación mantienen la energía estable, sin bajones.
- Combinar los tres pilares multiplica el efecto; cuidar solo uno se queda a medias.
- La empresa tiene un papel clave: facilitar el entorno, la cultura de pausas y opciones saludables.
Ergonomía, descansos y alimentación: por qué van juntos
Es habitual tratar estos tres temas por separado, pero en la práctica se refuerzan entre sí. De poco sirve una silla ergonómica si el equipo no se levanta en toda la mañana, o si llega a las cinco de la tarde sin energía por no haber comido bien. El rendimiento no depende de un único factor, sino de la suma: un cuerpo cómodo, una mente descansada y una energía estable. Esa es la fórmula. Y encaja de lleno con las claves que vemos en nuestra guía sobre cómo mejorar la productividad del equipo en la oficina.
Ergonomía en la oficina: el cuerpo cómodo rinde mejor
¿Qué es la ergonomía en la oficina?
La ergonomía en la oficina es la adaptación del puesto de trabajo a la persona para que trabaje de forma cómoda, segura y eficiente. En lugar de que el cuerpo se adapte a una mesa o una silla mal ajustadas, es el entorno el que se ajusta a la persona. Cuando esto no ocurre, aparecen molestias de cuello, espalda o muñecas, fatiga visual y una tensión que, mantenida hora tras hora, resta concentración y rendimiento.
Por qué la ergonomía influye en el rendimiento
Una mala postura sostenida no solo genera dolor a largo plazo: distrae en el corto. El cuerpo incómodo obliga a cambiar de posición constantemente, cansa antes y dificulta mantener el foco. Por el contrario, un puesto de trabajo ergonómico reduce las molestias, previene lesiones y baja el número de bajas relacionadas con problemas musculoesqueléticos, uno de los motivos más frecuentes de absentismo en trabajos de oficina.
Cómo montar un puesto de trabajo ergonómico, paso a paso
No hace falta invertir mucho: la mayoría de ajustes son gratuitos. Esta es la referencia básica para un puesto ergonómico:
| Elemento del puesto | Cómo ajustarlo para trabajar mejor |
|---|---|
| Silla | Altura que deje los pies apoyados y las rodillas a unos 90°, con respaldo y apoyo lumbar. |
| Mesa | Altura que permita los antebrazos paralelos al suelo y los codos a unos 90°. |
| Monitor | Borde superior a la altura de los ojos y a un brazo de distancia (unos 50-70 cm). |
| Teclado y ratón | Cerca del cuerpo, con las muñecas rectas y relajadas. |
| Pies | Apoyados en el suelo o en un reposapiés si no llegan. |
| Iluminación | Luz natural siempre que se pueda; pantalla perpendicular a la ventana para evitar reflejos. |
Con revisar estos seis puntos en cada puesto, ya se gana muchísimo. Y si el equipo alterna entre estar sentado y de pie (con mesas regulables), mejor todavía: cambiar de postura a lo largo del día es uno de los mayores aliados de la ergonomía.
Descansos: parar para rendir más
Por qué los descansos mejoran el rendimiento
La atención no se mantiene igual durante horas seguidas. Tras un rato de concentración, el rendimiento cae y aumentan los errores. Los descansos en el trabajo permiten que la mente se recupere, reactivan la circulación tras mucho rato sentados y descansan la vista del trabajo con pantallas. Lejos de ser tiempo perdido, son una inversión: se avanza más en menos tiempo.
Cómo organizar los descansos para que sumen
- Frecuencia: una pausa breve cada 60-90 minutos de trabajo concentrado.
- Microdescansos: apartar la vista y estirarse unos segundos cada cierto tiempo.
- Regla 20-20-20: cada 20 minutos, mira 20 segundos a unos 6 metros de distancia para descansar la vista.
- Muévete: lo ideal es que la pausa incluya levantarse y moverse un poco.
Estas pausas rinden aún más si se convierten en un pequeño hábito de equipo. Lo desarrollamos, junto con los mejores snacks para acompañarlas, en nuestra guía sobre pausas activas y snacks saludables. Y si notas que el equipo llega agotado pese a descansar, quizá no sea solo cansancio físico: lo vemos en cansancio mental en el trabajo.
Alimentación: el combustible del rendimiento
Cómo influye la alimentación en el rendimiento laboral
La concentración depende de la energía disponible, y esa energía viene de lo que se come y se bebe. Los bajones de media mañana y de media tarde suelen tener que ver con saltarse comidas, abusar del café o tirar de bollería y bebidas azucaradas, que dan un chute rápido seguido de un bajón. Una alimentación equilibrada, en cambio, mantiene los niveles de energía estables y ayuda a sostener el foco durante toda la jornada.
Qué ayuda a rendir mejor
- Snacks saludables a mano: fruta fresca y frutos secos frente al picoteo de máquina.
- Buena hidratación: incluso una deshidratación leve afecta a la concentración.
- Evitar los picos de azúcar: mejor energía estable que subidas y bajadas.
Lo ampliamos en nuestras guías sobre alimentación saludable en el trabajo y sobre hidratación en la oficina.
La fórmula completa: los tres pilares juntos
Aquí está la clave que marca la diferencia frente a hacer las cosas a medias: los tres pilares se potencian entre sí. Un puesto ergonómico invita a trabajar mejor; los descansos, muchas veces, incluyen levantarse a por agua o una pieza de fruta (con lo que la pausa y la alimentación van de la mano); y una buena energía hace que las horas de foco rindan de verdad. No se trata de grandes proyectos, sino de cuidar de forma coherente estos tres frentes a la vez. Ese es el patrón que comparten los equipos que rinden de forma sostenible.
El papel de la empresa
Aunque cada persona puede ajustar su puesto o cuidar sus pausas, el marco lo pone la empresa. Facilitar mobiliario y equipos ergonómicos, promover una cultura en la que hacer pausas esté bien visto y poner opciones saludables al alcance del equipo son decisiones que dependen de la organización. Cuidar estos tres pilares no solo mejora el bienestar: también reduce el absentismo, ayuda a retener el talento y refuerza la imagen de una empresa que se preocupa por su gente. Es una de las bases del bienestar laboral.
Consejo Frutality
Une los tres pilares en un solo gesto: coloca la fruta fresca en un punto de paso de la oficina. Así, cada vez que alguien va a por ella, se levanta de la silla (descanso), mueve el cuerpo (ergonomía) y elige un snack saludable (alimentación).
¿Por qué funciona? Convierte un hábito saludable en algo automático, sin necesidad de recordatorios ni esfuerzo. 🍏
Preguntas frecuentes
¿Qué es la ergonomía en la oficina?
Es la adaptación del puesto de trabajo a la persona para que trabaje de forma cómoda, segura y eficiente: silla, mesa, monitor, teclado e iluminación ajustados para reducir molestias y fatiga.
¿Cómo debe ser un puesto de trabajo ergonómico?
Con la silla a una altura que deje los pies apoyados y las rodillas a unos 90°, los antebrazos paralelos al suelo, el borde superior del monitor a la altura de los ojos y a un brazo de distancia, las muñecas rectas y, a ser posible, luz natural sin reflejos en la pantalla.
¿A qué altura debe estar el monitor?
El borde superior de la pantalla debe quedar aproximadamente a la altura de los ojos, y la pantalla a un brazo de distancia (unos 50-70 cm), para no forzar el cuello ni la vista.
¿Cada cuánto hay que hacer descansos en el trabajo?
Como referencia, una pausa breve cada 60-90 minutos de trabajo concentrado, más microdescansos para la vista (regla 20-20-20). Bastan unos minutos para recuperar el foco.
¿Cómo influye la alimentación en el rendimiento laboral?
De forma directa: una alimentación equilibrada y una buena hidratación mantienen la energía y la concentración estables, mientras que saltarse comidas o abusar del azúcar y el café provoca bajones de rendimiento.
Pon uno de los tres pilares muy fácil en tu oficina
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El cansancio mental en el trabajo es esa sensación de tener la mente «sobrecargada»: cuesta concentrarse, todo pesa más y el rendimiento cae aunque no haya un esfuerzo físico detrás. La buena noticia es que, con hábitos sencillos y algo de apoyo por parte de la empresa, se puede prevenir y combatir.
En este artículo verás qué es exactamente, por qué aparece, cómo reconocerlo y qué puedes hacer para recuperar la claridad y la energía a lo largo de la jornada.
En resumen
- El cansancio mental afecta a la concentración, el ánimo y la motivación, no solo al cuerpo.
- Suele venir de la sobrecarga, la multitarea, la hiperconexión y la falta de pausas y descanso.
- Se combate con desconexión real, mejor gestión de la carga, movimiento, buena alimentación y descanso.
- No es solo responsabilidad de la persona: la cultura y la organización de la empresa influyen mucho.
¿Qué es el cansancio mental en el trabajo?
El cansancio mental (o fatiga mental) es el agotamiento que aparece tras un esfuerzo cognitivo sostenido: horas de concentración, decisiones, reuniones o atención dividida entre muchas tareas. A diferencia del cansancio físico, no se nota tanto en el cuerpo como en la cabeza: cuesta pensar con claridad, mantener el foco y encontrar la motivación. Es una respuesta normal del organismo, pero cuando se vuelve constante, conviene ponerle remedio.
¿Por qué aparece? Causas más habituales
El cansancio mental rara vez tiene una única causa. Estas son las más frecuentes en la oficina:
- Sobrecarga de trabajo y plazos ajustados de forma sostenida.
- Multitarea: saltar constantemente de una cosa a otra agota la atención.
- Hiperconexión: notificaciones, correos y pantallas sin descanso.
- Falta de pausas y jornadas largas sin desconectar de verdad.
- Poco control o autonomía sobre el propio trabajo.
- Mal descanso: dormir poco o mal amplifica todo lo anterior.
Señales de cansancio mental
Reconocerlo a tiempo ayuda a ponerle freno. Algunas señales típicas:
- Dificultad para concentrarse y más errores u olvidos de lo normal.
- Irritabilidad, cambios de humor o desmotivación.
- Sensación de agotamiento que no se va del todo tras descansar una noche.
- Procrastinación y la sensación de que todo cuesta más.
Un apunte importante: si ese agotamiento se mantiene durante semanas pese al descanso y afecta a tu día a día, puede ser algo más que cansancio puntual (por ejemplo, burnout). En ese caso, lo más sensato es consultarlo con un profesional de la salud.
Cómo combatir el cansancio mental en el trabajo
1. Haz pausas y desconecta de verdad
La mente necesita micro-descansos para recuperarse. Pequeñas pausas para levantarte, mirar a lo lejos o cambiar de aire evitan que la fatiga se acumule. Lo desarrollamos en pausas activas y snacks saludables.
2. Gestiona la carga y protege el foco
Una tarea cada vez rinde más que diez a medias. Priorizar, organizar el día en bloques de concentración y reducir las interrupciones baja mucho la carga mental. Es una de las claves de nuestra guía sobre cómo mejorar la productividad del equipo en la oficina.
3. Pon límites a la hiperconexión
Agrupar la revisión del correo, silenciar notificaciones en los momentos de foco y respetar la desconexión fuera del horario ayudan a que la mente descanse de verdad.
4. Cuida el descanso, el movimiento y la energía
Dormir bien es la base. A ello se suman el movimiento (levantarse, caminar, estirar) y una alimentación e hidratación que mantengan la energía estable, sin los altibajos del azúcar y el exceso de café. Lo vemos en alimentación saludable en el trabajo y en hidratación en la oficina.
Qué agota la mente y qué ayuda a recuperarla
| Ámbito | Lo que agota la mente | Lo que ayuda a recuperarla |
|---|---|---|
| Carga | Multitarea y estar «siempre disponible» | Una tarea cada vez y prioridades claras |
| Conexión | Notificaciones y pantallas sin pausa | Desconexión digital y pausas reales |
| Descanso | Jornadas sin parar y dormir mal | Pausas breves y buen descanso nocturno |
| Cuerpo | Sedentarismo | Movimiento y aire fresco |
| Energía | Saltarse comidas, azúcar y exceso de café | Alimentación equilibrada e hidratación |
El papel de la empresa
El cansancio mental no es solo cosa de cada persona: la forma de organizar el trabajo influye muchísimo. Cargas realistas, respeto por la desconexión, reuniones justas, autonomía y un buen ambiente marcan la diferencia. Cuidar esto no solo mejora el bienestar; también reduce el absentismo y ayuda a retener el talento. Los pequeños gestos cotidianos —incluido tener fruta fresca a mano para una pausa saludable— suman a ese clima de cuidado.
Consejo Frutality
Cuando notes la mente saturada, haz una pausa de verdad: levántate, aléjate de la pantalla unos minutos y aprovecha para tomar una pieza de fruta. Nada de «descansar» mirando el móvil.
¿Por qué funciona? Cambiar de foco y mover el cuerpo permite que la mente se reinicie, y la fruta aporta energía estable para el siguiente tramo del día. 🍊
Preguntas frecuentes
¿Qué es el cansancio mental en el trabajo?
Es el agotamiento que aparece tras un esfuerzo cognitivo sostenido (concentración, decisiones, reuniones, multitarea). Se nota sobre todo en la dificultad para concentrarse, el ánimo y la motivación, más que en el cuerpo.
¿En qué se diferencia del cansancio físico?
El cansancio físico viene del esfuerzo del cuerpo; el mental, del esfuerzo de la mente. Puedes sentirte agotado mentalmente aunque apenas te hayas movido, porque lo que se ha «gastado» es la atención y la capacidad de concentración.
¿Cómo se puede combatir el cansancio mental?
Con pausas y desconexión reales, gestionando mejor la carga y el foco, poniendo límites a la hiperconexión, y cuidando el descanso, el movimiento y la alimentación. El apoyo de la empresa es clave.
¿Cuándo conviene pedir ayuda profesional?
Si el agotamiento se mantiene durante semanas pese al descanso, afecta a tu día a día o se acompaña de malestar persistente, lo más sensato es consultarlo con un profesional de la salud.
Cuidar la mente del equipo empieza por los pequeños detalles
En Frutality llevamos fruta fresca de temporada a tu oficina, para pausas más saludables y equipos con más energía.
A veces, subir la productividad no pasa por apretar más, sino por parar mejor. Dos hábitos sencillos lo demuestran cada día en la oficina: las pausas activas en el trabajo y los snacks saludables. Bien combinados, mantienen la energía estable y ayudan al equipo a conservar el foco a lo largo de toda la jornada.
En este artículo verás qué son las pausas activas, por qué funcionan y cómo introducirlas, además de qué snacks eligen los equipos que rinden sin sufrir los típicos bajones.
En resumen
- La concentración se agota; las pausas breves la recuperan y, a la larga, se trabaja mejor.
- Una pausa activa es un descanso corto en el que te mueves o cambias de foco, no un parón largo.
- Los snacks saludables mantienen la energía estable; los ultraprocesados provocan picos y bajones.
- La combinación ideal: una pausa breve acompañada de una pieza de fruta.
¿Qué son las pausas activas en el trabajo?
Una pausa activa es un descanso corto, de unos pocos minutos, en el que dejas la tarea para moverte, estirarte o simplemente apartar la vista de la pantalla. No es perder el tiempo: es darle al cerebro y al cuerpo el respiro que necesitan para volver con más foco. La clave está en que sean breves y frecuentes, no en hacer un único parón largo.
¿Por qué las pausas activas mejoran la productividad?
La atención no se mantiene igual durante horas seguidas. Tras un rato de concentración, el rendimiento cae, aparecen los errores y cuesta más avanzar. Las pausas activas ayudan por varias vías: reactivan la circulación tras mucho rato sentados, descansan la vista del trabajo con pantallas, liberan tensión muscular y, sobre todo, permiten que la mente se recupere para el siguiente bloque de trabajo. El resultado es que se rinde más que forzando la máquina sin parar. Es una de las claves que vemos en nuestra guía sobre cómo mejorar la productividad del equipo en la oficina.
Cómo introducir pausas activas en la oficina
No hace falta un programa complejo; con estas pautas es suficiente para empezar:
- Frecuencia: una pausa breve cada 60-90 minutos de trabajo concentrado.
- Duración: entre 5 y 10 minutos bastan para notar la diferencia.
- Muévete: levantarte, caminar un poco o estirar cuello, espalda y piernas.
- Descansa la vista: aplica la regla 20-20-20 (cada 20 minutos, mira 20 segundos a unos 6 metros de distancia).
- Cambia de aire: ir a por agua o una pieza de fruta ya es, en sí mismo, una buena pausa activa.
Y ojo con la postura entre pausa y pausa: la trataremos en ergonomía, descansos y alimentación.
Snacks saludables: el combustible de la concentración
Lo que se pica entre horas también decide cuánta energía tiene el equipo. Los snacks ultraprocesados (bollería, galletas, bebidas azucaradas) dan un chute rápido seguido de un bajón que resta concentración. Los snacks saludables, en cambio, aportan energía de forma más estable. Tenerlos a mano es la mejor manera de que ganen la partida al picoteo de máquina, algo que ampliamos en la guía de alimentación saludable en el trabajo.
Qué snack elegir según lo que necesitas
| Si necesitas… | Elige… | Por qué |
|---|---|---|
| Energía estable | Fruta fresca de temporada | Azúcares naturales y fibra, sin picos ni bajones |
| Saciar el hambre | Frutos secos naturales | Grasas saludables y proteína que llenan |
| Hidratarte | Fruta con mucha agua (sandía, melón) | Hidrata y refresca, ideal en verano |
| Algo dulce sano | Fruta de temporada o fruta deshidratada | Satisface el antojo sin azúcares añadidos |
El mini-ritual que recarga: pausa + snack
El truco está en juntar los dos hábitos. Levantarte, estirarte un momento y acompañarlo de una pieza de fruta convierte una simple pausa en un pequeño ritual que recarga cuerpo y mente a la vez. Es fácil de mantener, no roba apenas tiempo y ayuda a llegar a la tarde con más foco. Y si además ese descanso corta el sedentarismo y el cansancio mental, mejor todavía; lo vemos en cansancio mental en el trabajo.
Consejo Frutality
Coloca la fruta en un punto de paso de la oficina (cerca del office o de la máquina de café), no escondida en un rincón.
¿Por qué funciona? Verla invita a levantarse a por ella, y ese pequeño desplazamiento ya es una pausa activa. Cuidas el snack y el descanso de una sola vez. 🍏
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto conviene hacer una pausa activa?
Como referencia, una pausa breve cada 60-90 minutos de trabajo concentrado. Bastan 5-10 minutos para levantarte, moverte y descansar la vista antes de volver a la tarea.
¿Las pausas hacen perder tiempo?
No. La atención cae con las horas seguidas, así que las pausas breves recuperan el foco y, a la larga, se rinde más que trabajando sin parar.
¿Qué snacks son mejores para mantener la energía en la oficina?
Los que aportan energía estable, como la fruta fresca y los frutos secos naturales, frente a la bollería o las bebidas azucaradas, que provocan un pico y un bajón posterior.
Pon el snack saludable fácil en tu oficina
En Frutality llevamos fruta fresca de temporada a tu equipo, sin permanencia y pagando solo por lo que consumes.
Mejorar la productividad del equipo en la oficina no consiste en trabajar más horas, sino en crear las condiciones para que las personas rindan mejor sin quemarse. Y buena parte de esas condiciones dependen de tres cosas muy concretas: el entorno, la energía del equipo y cómo se gestionan el foco y el descanso.
En esta guía verás qué factores influyen de verdad en la productividad, los errores más habituales en las oficinas y las claves prácticas para mejorarla, muchas de ellas más sencillas (y baratas) de lo que parece.
En resumen
- La productividad no es hacer más horas, sino aportar más valor con un equipo sano y motivado.
- Los grandes factores son el entorno físico, la energía (alimentación e hidratación), las pausas y la gestión del foco.
- La multitarea, las reuniones interminables y las jornadas sin descanso son de lo que más rendimiento resta.
- Pequeños cambios en el entorno y en los hábitos tienen un impacto mayor que exigir más esfuerzo.
¿Qué es realmente la productividad de un equipo?
La productividad de un equipo es la relación entre el valor que genera y los recursos (tiempo y energía) que emplea para conseguirlo. Dicho de otro modo: no se trata de estar más horas ocupado, sino de lograr mejores resultados sin agotar a las personas. Un equipo que rinde de forma sostenible es más productivo que uno que corre a máxima velocidad hasta quemarse.
Por eso, cualquier estrategia de productividad que ignore el bienestar del equipo tiene fecha de caducidad: el cansancio acumulado acaba pasando factura en forma de errores, desmotivación y absentismo.
¿Qué factores afectan a la productividad en la oficina?
Antes de intentar mejorarla, conviene saber de qué depende. Estos son los factores con más peso:
- El entorno físico: luz, ruido, temperatura, calidad del aire y orden del espacio.
- La energía de las personas: cómo se alimentan e hidratan a lo largo de la jornada.
- El ritmo de trabajo: la alternancia entre concentración y descanso.
- La gestión del foco: interrupciones, multitarea y número de reuniones.
- El clima y la motivación: reconocimiento, autonomía y sensación de pertenencia.
Cómo mejorar la productividad del equipo, paso a paso
1. Cuida el entorno físico
Las personas rinden mejor en espacios con buena luz (preferiblemente natural), ruido controlado, una temperatura agradable y aire renovado. Crear una zona de silencio para tareas de concentración y otra para el trabajo en equipo evita que unos molesten a otros. La ergonomía también cuenta: una mala postura mantenida cansa y distrae. Lo desarrollamos en ergonomía, descansos y alimentación.
2. Alimenta la energía del equipo
La concentración depende directamente de la energía disponible, y esa energía viene de lo que se come y se bebe. Los bajones de media mañana y de media tarde suelen tener que ver con saltarse comidas, abusar del café o no hidratarse bien. Tener alternativas saludables a mano, empezando por fruta fresca y snacks saludables, ayudan a mantener niveles estables sin picos de azúcar.
3. Introduce pausas activas
Parece contraintuitivo, pero descansar mejora el rendimiento. La atención no se mantiene igual durante horas: tras un rato de concentración, la mente rinde menos. Pequeñas pausas para levantarse, estirarse o tomar una pieza de fruta recargan el foco. Lo vemos en pausas activas y snacks saludables.
4. Protege el foco y el tiempo
La multitarea es uno de los mayores enemigos de la productividad: cambiar constantemente de tarea tiene un coste. Ayuda organizar el día en bloques de concentración sin interrupciones, agrupar las notificaciones y reducir las reuniones a las imprescindibles, cortas y con un objetivo claro.
5. Cuida el descanso mental
El cansancio mental es real y afecta a la calidad del trabajo. Respetar las desconexiones, no normalizar las jornadas eternas y favorecer un buen clima ayudan a que el equipo llegue con energía cada día. Lo tratamos en cansancio mental en el trabajo.
6. Reconoce y motiva
Un equipo motivado rinde más. El reconocimiento, la autonomía y sentir que la empresa cuida a las personas tienen un efecto directo en el compromiso y, por tanto, en la productividad.
Qué resta productividad y qué la impulsa
| Ámbito | Resta productividad | La impulsa |
|---|---|---|
| Entorno | Ruido, mala luz, desorden | Luz natural, zonas de silencio, orden |
| Energía | Saltarse comidas, exceso de café, deshidratación | Alimentación equilibrada, fruta fresca, buena hidratación |
| Ritmo | Multitarea y jornadas sin pausa | Bloques de foco + pausas activas |
| Reuniones | Largas y sin agenda | Cortas y con un objetivo claro |
| Clima | Falta de reconocimiento | Feedback y reconocimiento |
El bienestar, la base de la productividad
Todos estos factores tienen un punto en común: un equipo cuidado rinde mejor. No hacen falta grandes inversiones; muchas veces, los detalles pequeños son los que marcan la diferencia y envían el mensaje de que la empresa se preocupa por las personas. Tener fruta fresca y snacks saludables en la oficina, por ejemplo, mejoran la energía, favorecen las pausas saludables y contribuyen a un mejor ambiente, tres cosas que impactan directamente en la productividad.
Consejo Frutality
El bajón de media tarde es el momento en el que más cae la productividad. En lugar del enésimo café, prueba a tener fruta fresca disponible en la oficina a esa hora.
¿Por qué funciona? Aporta energía de forma más estable que la cafeína o el azúcar, evita el picoteo poco saludable e invita a una pausa breve que recarga el foco. 🍎
Preguntas frecuentes
¿Qué es lo que más mejora la productividad de un equipo?
No hay una única palanca, pero las que más impacto tienen son el entorno de trabajo, la energía de las personas (alimentación e hidratación) y una buena gestión del foco y del descanso. Suelen rendir más que exigir más horas.
¿Cómo influye la alimentación en la productividad?
De forma directa: una alimentación equilibrada mantiene estables los niveles de energía y ayuda a la concentración, mientras que saltarse comidas o abusar del azúcar y el café provoca altibajos y bajones de rendimiento.
¿Las pausas mejoran o empeoran la productividad?
La mejoran. La atención no se sostiene igual durante horas seguidas; las pausas breves permiten recuperar el foco y, a la larga, se trabaja mejor que sin parar.
¿Cuánto tiempo puede mantener la concentración una persona?
Varía según la persona y la tarea, pero la concentración profunda suele mantenerse bien durante bloques de unos 60-90 minutos, tras los cuales conviene una pausa corta antes de seguir.
Un equipo con más energía rinde más
En Frutality llevamos fruta fresca de temporada a tu oficina, sin permanencia y pagando solo por lo que consumes.
Cada 2 años, la revista RRHH Digital, celebra la entrega de premios a “Los + influyentes de los RRHH” reconociendo así a los profesionales, líderes y expertos que marcan tendencia y se convierten en inspiración en este sector, pilar fundamental de las empresas.
Y una vez más, Frutality no ha querido perderse esta gala y acompañar, no solo a los 10 ganadores de esta edición, sino también a aquellos que han recibido una mención especial por su labor.
Cada uno de ellos, recibirá una cesta de frutas por parte de Frutality, que esperamos disfruten tanto como su premio.
Desde Frutality siempre buscamos el detalle y la mejora constante para que cada empleado se sienta un ganador.
Ya hemos hablado en varias ocasiones de los esfuerzos de las empresas por el cuidado de sus empleados. Sin embargo, no es el único foco de atención de los últimos tiempos, ya que las empresas cada vez se preocupan más por el medioambiente, intentando crear espacios y oficinas lo más sostenibles y comprometidos con el planeta que sea posible.
¿Cómo podemos crear oficinas más sostenibles?
Lo ideal sería que todos los edificios fuesen sostenibles en cuanto a materiales de fabricación, técnicas de construcción y ubicación. Sin embargo, es posible implantar una serie de medidas para las oficinas desde las que trabajamos y ya están construidas de la manera estándar.
- Utilizar papel reciclado, incluso para presentaciones a clientes o materiales de marketing, lo que además nos aportará una mejor imagen
- Digitalización de la documentación, lo que no sólo se ahorrará papel, sino también espacio en nuestras oficinas
- Imprimir solo lo estrictamente necesario y cuando lo hagamos, mejor a doble cara
- Crear espacios específicos para el reciclado de los diferentes materiales
- Apagar las luces cuando no sean necesarias o cuando salgamos de alguna sala que va a quedar vacía
- Utilizar productos de limpieza no tóxicos, que evitan a la larga problemas de salud de los empleados
- Reutilizar todo lo que se pueda en lugar de tirar
- Eliminar envases de plástico desechables como los vasos o los palitos para remover el café
- Utilizar máquinas de café que no sean de cápsulas o bien usar cápsulas compostables
- Proporcionar botellas o tazas reutilizables a los empleados e instalar una fuente de agua en lugar de máquinas dispensadoras
- Sustituir los embalajes de plástico para las entregas a clientes por embalajes y envases biodegradables y compostables
- Mantener una temperatura estable en la oficina tanto en invierno como en verano
- Poner plantas en las oficinas: dan color, alegría, aportan humedad y ayudan a absorber parte de la radiación que emiten los aparatos electrónicos
- Promover todas las medidas implantadas entre los empleados

¿Qué ventajas supone una oficina más sostenible?
Trabajar en una oficina concienciada con el medio ambiente, más alegre a la vista, con más luz natural, una mejor ventilación y elementos menos nocivos y tóxicos para la salud, supone una serie de beneficios para las empresas y los empleados:
- Empleados más motivados
- Mejora de la salud física y mental de los empleados, lo que se traduce en una reducción del número de días por enfermedad
- Mejora del clima laboral
- Aumento de la productividad
- Ahorro de costes para la empresa
- Beneficios fiscales
- Generación de reputación

En Frutality estamos concienciados con el medio ambiente y creemos firmemente en el cambio hacia entornos más sostenibles. Muestra de ello son nuestros envases de fruta cortada y pelada compostables y los envases individuales de cartón y colectivos de crital de los frutos secos, así como nuestras cajas de madera reutilizables para la fruta.
Además, la fruta es comida real, que no necesita de ningún procesado para consumirse, con lo que no promueve ningún gasto energético para su fabricación, consumo y envasado.
El síndrome postvacacional, también conocido como la famosa depresión post vacacional, surge como su propio nombre indica, cuando el periodo vacacional termina y toca volver al trabajo y adaptarse a la rutina laboral, los horarios y la falta de tiempo libre y de calidad.
Se trata de un trastorno adaptativo con síntomas similares al estrés, debido a una ausencia más prolongada de lo habitual al ambiente laboral y las responsabilidades. Algunas veces, este proceso de adaptación puede resultar difícil o angustioso para el trabajador, llegando a afectar tanto psicológica como físicamente.
Aunque existe cierta controversia en cuanto a este síndrome, los expertos coinciden en que es más común en aquellos empleados con poca motivación laboral y una visión negativa de su trabajo y del entorno laboral.
Síntomas del síndrome postvacacional
Éstos pueden variar en intensidad y síntomas de un trabajador a otro en función de la personalidad, responsabilidades y estado anímico anterior al periodo vacacional, siendo los más comunes:
- Depresión
- Ansiedad
- Apatía
- Falta de energía
- Decaimiento
- Malestar general
- Cambios de humor
- Bajo estado de ánimo
- Palpitaciones o taquicardias
- Sudoración
- Sensación de hastío
- Falta de aire
- Dolor de cabeza
- Molestias digestivas
- Falta de concentración
- Desmotivación
- Percepción de no ser capaz de adaptarse nuevamente al entorno laboral
Estos síntomas pueden durar desde un par de días hasta 2 ó 3 semanas sin afectar en mayor medida a la salud de los empleados a largo plazo.

Cómo superarlo
Para centrarse lo más rápidamente posible y volver a nuestro estado anímico habitual, podemos recurrir a una serie de pautas:
- Centrarse en los aspectos positivos de volver a la rutina de la oficina
- Dejar a un lado los pensamientos negativos sobre la vuelta al trabajo
- Buscar actividades que nos motiven fuera del entorno laboral o retomar las aficiones o actividades que nos ayudan a sentirnos mejor
- Practicar deporte y buscar tiempo para uno mismo
- Hacer planes ayuda a centrarse en nuevos proyectos e ilusiones
- Dejar el trabajo para la oficina
- Reconectar con los compañeros de trabajo
- Utilizar las pausas o la comida para desconectar
- Comer sano, incluyendo mucha fruta
Cómo prevenir el síndrome postvacacional
- No regresar justo el día anterior de la vuelta al trabajo, volver unos días antes para preparar la vuelta a la rutina y organizarnos de una manera más relajada
- Ir adaptando poco a poco los horarios, para que no cueste tanto volver a madrugar
- Tomarse lo más relajadamente posible la vuelta a las responsabilidades, tomando conciencia del trabajo pendiente, los proyectos, poniéndonos al día y empezando con las tareas que nos resultan más gratas y agradables
- Retomar lo antes posible las actividades extralaborales que nos resulten agradables, adaptándolas así a la nueva rutina

Los trabajadores más propensos a sufrir este trastorno suelen ser aquellos que disfrutan de vacaciones más largas, con menor resistencia a la frustración, los que no disfrutan de un ambiente laboral agradable, no encuentran ninguna motivación en su trabajo, se sienten poco valorados o involucrados en la compañía y aquellos con mala relación con sus compañeros y sus jefes. Además, es más frecuente su aparición en mujeres que en hombres, ya que, según el Instituto Nacional de Estadística Español, las mujeres se ocupan más del cuidado de los hijos y de las tareas domésticas, además de sus trabajos fuera de casa. También dependerá del tipo de empleado que se sea o de los que estemos rodeados y por supuesto de la personalidad de cada uno.
Lo más habitual suele ser experimentar cuadros de fatiga y estrés vinculados a la vuelta al trabajo, sin mayores repercusiones.
Pero si tenemos algo claro en Frutality, es que queremos hacerte la vuelta al trabajo más llevadera y llenarte de vitaminas, porque, además, está demostrado que comer sano, ayuda a evitar este tipo de patologías y otras muchas relacionadas con el entorno laboral. Comer fruta fresca en la oficina te hará más feliz en cualquier época del año.
Existen multitud de tipos de empleado y cada uno tiene sus particularidades. En nuestro paso estos años por tantas empresas hemos detectado que casi siempre hay ciertos perfiles que conllevan una determinada personalidad y rasgos de carácter comunes, de manera independiente al sector en el que desempeñen su profesión.
La relación con los compañeros de trabajo es una de las grandes fuentes de motivación para acudir al lugar de empleo y realizar una buena labor profesional. No solo eso, sino que distintos estudios han demostrado que la relación entre trabajadores, en el caso de ser positiva, actúa como amortiguador para reducir el estrés.
La relación entre compañeros afecta a la salud laboral y al rendimiento, ya sea para bien o para mal. En las empresas por las que pasamos nos daremos cuenta de que siempre hay gente buena que nos ayudará pero, en ocasiones, nos podemos encontrar con gente gente que intoxica el buen ambiente afectando a todo el equipo.
Hemos hecho un resumen con algunos de los perfiles más repetidos en el mundo profesional. Veamos las particularidades de cada uno de ellos:
Empleado tóxico
Los trabajadores tóxicos, también llamados conflictivos, son aquellos que hacen que los conflictos se expandan, tienen continuos roces con los demás compañeros, son criticones, e incluso pueden creerse los jefes pese a no tener ningún poder.

Las motivaciones de este tipo de empleado pueden ser diversas y en ocasiones, hasta pueden llevar razón en alguna de sus pretensiones. Sin embargo, la gestión de las emociones y el saber relativizar los problemas no está entre sus cualidades.
Derrotistas
En el trabajo, igual que en la vida, podremos cruzarnos con personas que tengan distintas maneras de ver la vida y distintas actitudes frente a ésta. Generalmente, este tipo de personas son iguales en el trabajo y fuera de él. En ocasiones podemos encontrarnos con personas derrotistas, que tienen una baja percepción de autoeficacia en lo que hacen.
La autoconfianza baja repercute en la calidad y cantidad del trabajo que desarrolla y en las diferentes relaciones que tiene con los distintos actores que participan en su mundo laboral: jefes, compañeros y clientes.
El derrotista no verá posible cumplir plazos, ejecutar lo que se le ha encomendado, conseguir el cliente o cerrar la venta. Necesitan un aporte extra de energía por tu parte, que a veces simplemente, no nos interesa cubrir.
Perfeccionista
Otro tipo de empleado que podemos encontrar y cuyo comportamiento puede tener repercusiones en la efectividad y eficiencia de su trabajo, es el trabajador perfeccionista. Hacer las cosas bien es bueno, porque las empresas desean tener trabajadores eficientes y productivos.
Pero el trabajador perfeccionista es aquel que se lleva el trabajo a casa y nunca está contento con lo que hace, afectando a su salud laboral y llegando a provocar estrés y ansiedad. Aunque muchos piensen que ser perfeccionista es bueno, este tipo de empleado puede llegar a frustrarse rápidamente porque siempre ve imperfecciones incluso cuando las cosas marchan bien.

Despistado
¿Tienes compañeros que son poco metódicos y pueden llegar a ser despistados y olvidadizos? Estos trabajadores pueden causar problemas o añadir más trabajo a otros empleados por su incompetencia. Generalmente, puede ser causa de organización, de motivación o incluso del síndrome de aburrimiento en el trabajo, lo que se conoce como burnout.
En general, este tipo de empleado puede ser buen compañero y empatizar con el resto, pero sus torpezas pueden acabar dañando el buen ambiente laboral. Si la cosa se pone muy seria quizá sea recomendable hablar con él desde el respeto para hacerle ver sus fallos dentro de la estructura general de trabajo.
Lento
Por otro lado, puede haber tipos de empleados que entorpezcan el trabajo de sus compañeros por ser lentos y no tener las tareas acabadas a tiempo. Esto también puede ser causa de una mala organización, de falta de motivación o que no saben hacer bien su trabajo. Puede ser un error en la selección de personal o que tenga algún problema personal o de salud. En estos casos, aplicar la lógica y medir bien los tiempos que excede. Así podrá entender mejor lo que hace mal y ponerle solución.
Cotilla
El compañero tóxico suele tener una mala intención y desestabilizar el ambiente laboral. Y, sin una mala intención de fondo, en ocasiones, podemos encontrarnos con el trabajador cotilla. Éste es un tipo de empleado que siempre se mete donde no le llaman y está más pendiente de averiguar qué ocurre en la vida personal de sus compañeros que de realizar su trabajo correctamente.
Si el cotilla es además malo, tendremos un compañero tóxico- cotilla con el que tendremos que tener bastante cuidado ;)
El empleado ideal
Se trata de un tipo de empleado que está motivado y sienten lealtad y empatía con los valores de la empresa. Está comprometido con su trabajo y con su equipo. Hace bien sus tareas, entrega en tiempo y ayuda al resto si le necesitan. Tiene buen carácter y sabe reconocer los conflictos. Es proactivo y se adelanta a los problemas, saber coordinar al resto. Encima baila bien, es atractivo/a y buena gente. No se le puede pedir más.
Nosotros estamos convencidos de que cualquier tipo de empleado estará un poco más contento si todos los días tiene fruta fresca en la oficina. Además, el momento de tomar la fruta puede ser un marco perfecto para limar asperezas, compartir cosas personales o mejorar el clima laboral. Garantizado.