Nos hemos cambiado de nave en Madrid. Y sí, ha sido casi un milagro.

Nos hemos cambiado de nave en Madrid. Y sí, ha sido casi un milagro.

Si leíste la noticia de Frutality abre delegación en Barcelona: fruta en oficinas con equipo propio y servicio sostenible, te darás cuenta de que no somos una empresa que se quede quieta, en general.

Cuando crecemos, ajustamos la estructura. Cuando el ritmo cambia, nosotros también.

Y era el turno de que la delegación de Madrid moviese ficha.

Mercamadrid no suele dar segundas oportunidades

Las naves en Mercamadrid no están disponibles todos los días. Es uno de esos lugares donde todo el mundo quiere estar… y casi nunca hay espacio.

Por eso, cuando surgió la oportunidad, no hubo dudas. Tras unas semanas del movimiento, Sergio (nuestro CEO), nos reunió para contarnos Como dijo Sergio en ese momento:

“Fue casi un milagro. Estas cosas no pasan dos veces. Y si queremos seguir creciendo bien, este era el momento.”

Más de 1.000 m² para hacer mejor lo que ya hacíamos bien

El cambio no es solo de ubicación. Es de capacidad, de organización y de eficiencia. Las nuevas instalaciones nos permiten trabajar con una estructura mucho más sólida:

  • Cámara frigorífica de 600 m², con rotación media de stock de 1,7 días. Más frescura. Más control.
  • Sala de maduración, para asegurar el punto óptimo del producto.
  • Amplia sala de preparación de pedidos, con más espacio y mejor flujo de trabajo.
  • Nuevas áreas de carga, que han optimizado radicalmente la preparación de las furgonetas.

De las cosas que más nos han dicho nuestros clientes es que nuestra fruta no tiene nada que ver con la de un super y que siempre hemos sabido ser los más eficiente.

Con el espacio ganado, la organización es mucho más clara, la carga de mercancía es más ágil, las rutas salen mejor preparadas y el equipo trabaja con mayor comodidad y eficiencia.

Puede no parecer una revolución desde fuera. Pero desde dentro, lo es.

Las 5 de la mañana también tienen su historia

Como en todos los cambios, hubo pequeños momentos que nos sacaron una sonrisa; y es que, tras notificar el traslado, más de algún proveedor apareció en la nave antigua a las 5 a.m. por pura costumbre.

Los hábitos pesan…

Por eso llevamos tantos años mejorando los hábitos saludables de las empresas; ofreciendo fruta con un servicio profesional, sostenible y cercano;

Y estamos preparados para continuar haciéndolo.